Con ella pretende sensibilizar al escucha sobre situaciones de violencia y promover el respeto y los buenos tratos en el noviazgo e interpelan a la sociedad acerca del respeto a los derechos humanos en los vínculos de pareja.
Fue grabada por el grupo musical del Centro Juvenil Sebastopol, de la ONG Juventud Para Cristo integrado por adolescentes del barrio Flor de Maroñas de Montevideo.
La producción fue una iniciativa de JPC en coproducción con el Programa Claves responsable de la campaña "Un trato por el buentrato" y para la realización se contó con el apoyo del INAU, Montevideo Joven y la Fundación Eduardo Mateo.